dilluns, 28 d’abril del 2008

Barcelona insólita (II)

La Rambla y sus alrededores son un filón para encontrar imágenes curiosas. Esta primera es de una carnicería equina en un pasaje lateral del mercado de la Boquería:

Mejor engancharse a este potro que al caballo que ofrecen muchos camellos por las calles de aquella zona de la ciudad.

Donde la Rambla se ensancha, como un río al llegar al mar, se encuentra este bar-restaurante, con una terraza donde comer o tomar unas tapas a cualquier hora del día:

(Nota: en catalán, àpat es cualquiera de las comidas del día; equivale al término inglés meal.)
El escritor y gran verbívoro Màrius Serra se encontraría como pez en el agua en este establecimiento de nombre palíndrómico.

Las dos fotos siguientes las tomé en un puesto de flores de la Rambla un día que el Barça jugaba un partido de clasificación para algun torneo europeo:

Las del Madrid o las del Valencia o Sevilla deben de ser más baratas. No hace falta teñirlas.

En la periferia de la ciudad también pueden encontrarse cosas curiosas. Este es el cartel que han puesto en la puerta de una peluquería del barrio de Les Corts:

¿Cuántas veces habrán entrado en la peluquería los "señores ladrones"?