dimarts, 20 de maig del 2008

La comisaría virtual (13)

Desde hace meses el agua es una fuente inagotable de noticias para la prensa. Los expedientes de hoy van dedicados a algunas noticias en las que este compuesto químico ha sido protagonista.

1. El precio de un despósito de agua Empezaremos por la noticia más reciente, publicada en 20 Minutos el 15 de mayo de 2008:

Se refiere a un escape de agua que había en Badalona en el acueducto que lleva el agua del Ter a Barcelona y que ha costado mucho reparar. Traduzco el texto del pie de la foto en letra más pequeña (las negritas corresponden a las palabras subralladas en rojo): "Finalmente, ayer se terminaron las obras que han tapado el escape de agua que sufría el acuecucto Ter-Trinitat, en Badalona. Los trabajos costaron más de medio millón de euros y han consistido en la creación de un depósito subterráneo de 200 litros de capacidad y la colocación de 1.200 metros de tubería. Con el agua que ya no se pierde se regarán las zonas verdes de Badalona."

Las garrafas de agua que se suelen comprar en los supermercados son de 5 o de 8 litros. Una capacidad de 200 litros equivale a 40 garrafas de 5 litros o a 25 garrafas de 8 litros. Según 20 Minutos, construir un depósito subterráneo para llenarlo con el agua que cabe en 25 o en 40 garrafas y una tubería de 1,2 km ha costado ...¡más de 500.000 euros!

2. Consumo de agua en los Estados Unidos La Vanguardia del 20 de octubre de 2007 publicaba un artículo de su corresponsal en Washington sobre la campaña iniciada en aquel país contra el consumo de agua embotellada, cuyo consumo experimentó un boom el año 2006.

Decía el corresponsal que, de los 8.300 litros de agua embotellada que se consumieron en 1990, se pasó a un consumo de 31.000 litros en 2006.

No sé cuántos habitantes debían de tener los Estados Unidos en 1999 ni en 2006, pero hace unos minutos eran ya 304.129.695. (Ahora serán ya más por que el U.S. PopClock proporciona los datos en tiempo real) No creo que en 2006 fuesen muchos menos. Pero supongamos una cantidad en números redondos, por ejemplo, 303.000.000 habitantes. Si esa población consumió 31.000 litros de agua embotellada en 2006, la cantidad consumida por habitante se mediría en diezmilésimas de litro (si no me he equivocado). ¿A eso le llaman un boom de consumo de agua?

¿Y si el corresponsal se hubiese confundido y no se tratase del consumo total, sino por habitante? Entonces serían casi 85 litros por día y por persona. Tanto en un caso como en el otro las cifras son exageradas, por defecto o por exceso.

3. El Precio de desalar agua de mar El mes de enero de 20008 se habló de traer aBarcelona agua en barco procedente de una planta desalinizadora de Almería. Según 20 Minutos (23 de enero de 2008), un consejero del Gobierno valenciano --muy preocupado, aparentemente, por el gasto público que puedan realizar sus vecinos del norte-- después de hacer sus cálculos dijo que aquella medida era una locura.

Dicho consejero dijo "desalinizar agua del mar cuesta entorno a 0.6 euros por centímetro cúbico, a los que hay que sumar 0,3 adicionales en concepto de transporte." Teniendo en cuenta que un litro es equivalente a 1000 centímetros cúbicos, si un centímetro cúbico de agua desalinizada costase 0,6 euros, el precio de un litro sería de 600 euros, a los que habría que añadir el coste del transporte; en total, ¡900 euros por litro el agua desalinizada puesta en Barcelona! Si el petróleo es el oro negro, este agua podría denominarse oro incoloro. Y efectivamente, habría sido una locura.

divendres, 16 de maig del 2008

La comisaría virtual (12)

1. Pago con tarjeta gratuita
Esta vez, quien va a parar al calabozo de esta comisaría virtual no es ningún medio de comunicación, sino la Entidad Metropolitana del Transporte de Barcelona.

La ventaja de haber superado la barrera de los 60 es que puedes disfrutar de la tarjeta rosa metropolitana, que permite tener descuentos, entre otros servicios, en el transporte público. Hace poco recibí dicha tarjeta rosa acompañada de una carta que firma Sebastià Grau, secretario accidental de la Entitad Metropolitana del Transporte, en la que me informa sobre el uso de la tarjeta. Al pie de la carta hay una nota con más información (es una carta bilingüe; la parte reproducida aquí es de la versión castellana):

Reproduzco el contenido de la nota (las palabras en negrita estaban en formato normal en el original) :

Le recordamos que, en el caso de ser beneficiario de la tarjeta Rosa gratuita y de no haber domiciliado el pago se le adjunta un impreso para efectuar el pago del importe de la presente tarjeta y, si así lo desea, la domiciliación bancaria para futuras renovaciones. En la parte posterior del citado impreso se especifica las cajas de ahorro o bancos donde usted puede presentarlo.

¿En qué quedamos? ¿Es gratuita o hay que pagar para tenerla?

2. El ratón de El País
La siguiente figura es un fragmento de un anuncio a toda plana publicado en El País el 12 de mayo de 2008:

Deduzco que el o la publicista no ha visto nunca un ratón, ni habrá tenido nunca un hámster en su casa, ya que no sabe distinguirlos. Si tiene hijos y alguna vez le piden un hámster, quizás les traiga este animalito:


3. Joly i Pitt darán a luz
¿Él también debe de estar embarazado?

dissabte, 3 de maig del 2008

La comisaría virtual (11)

En pocos días, La Vanguardia me ha proporcionado material para incoar tres nuevos expedientes de esta comisaría virtual.

El 28 de abril, el mecionado diario dedicó las dos páginas centrales a un tema de candente actualidad: la alerta sobre el peligro de consumir aceite de girasol, por la posibilidad de que correspondiese a una partida importada de Ucrania que estaba contaminada con hidrocarburos. El título general del trabajo periodístico era "El girasol de la confusión". La confusión es la que organizaron los periodistas con las cifras que daba el artículo. Veamos algunos datos:

Si en España se producen 360.000 toneladas de aceite de girasol y el consumo es de 300.000 toneladas, ¿por qué se tiene que importar aceite, si aún nos sobrarían 60.000 toneladas? La Vanguardia también se lo preguntaba y lo explicaba diciendo que la alta demanda de este tipo de aceite obliga a las envasadoras a importar. Y añadía: "La mitad del total consumido procede del exterior. Los proveedores son Ucrania y Argentina.":

Esto aún lo complica más, porque la mitad de 300.000 toneladas (el aceite consumido) son 150.000. Es decir, que las toneladas de aceite de girasol que sobrarían no serían 60.000 sino... ¡210.000!

El artículo está firmado por tres periodistas; quizás no se hayan puesto de acuerdo a la hora de integrar la información que tuviesen para preparar el artículo. De todos modos, hay algunos datos que se han presentado de manera confusa. Por ejemplo, al hablar de la producción, dejan claro que son datos de 2005. En cambio, al referirse al consumo, no se indica si las 300.000 toneladas son anuales ni --suponiendo que lo sean-- a qué año corresponden. En una entradilla se lee:
Si no hubiésemos leído en el texto "los proveedores son Ucrania y Argentina", esta entradilla no añadiaría información, sino confusión: ¿a quién proveen la mayoría del aceite de girasol?

La Sección "Obituarios" de La Vanguardia también nos ha ofrecido dos perlas del baile de números. El pasado 30 de abril, publicó la necrológica de un escritor chino que, según el diario, murió 88 años antes de su nacimiento:


Y el 2 de mayo publicó la necrológica de Henrike Knörr, un filólogo vasco que, como él mismo solía decir, era una mezcla alemana, vasca, catalana y castellana (la familia Knörr, de origen alemán, se estableció en la capital alavesa en el siglo XIX, pero Henrike nació en Tarragona, de madre catalana, y pasó en Cataluña su infancia). En el texto que resume su biografía se lee:

Que en 1977 --cuatro años antes de obtener la licenciatura-- hubiese empezado a trabajar como ayudante de Koldo Mitxelena, quien el 1978 organizó la nueva Universidad del País Vasco, aún podría entenderse. Hay estudiantes excepcionales que desde el principio de su carrera demuestran un enorme interés por alguna rama de sus estudios y empiezan a colaborar en algún departamento universitario. Pero que un año más tarde --o sea, en 1978-- fuese nombrado profesor, cuando aún le faltaban tres años para completar su licenciatura, parece ya más difícil. Y aún es más inverosímil que, como se indica en otro fragmento de la necrológica que no hemos reproducido aquí, haya sido el primer vicerrector de dicha universidad entre los años 1981 y 1984. Si esas cifras fuesen correctas, el mismo año que obtuvo la licenciatura (1981) ¡habría sido nombrado vicerrector de una universidad!

En descargo de La Vanguardia he de decir que no es el único medio de comunicación que se refiere al año 1981 como el año en el que Knörr obtuvo su licenciatura (entre otros, lo indican El País, Deia, noticiasdegipuzkoa.com, Metro). Podría pensarse que quizás se dedicó a otras cosas antes de ponerse a estudiar una carrera universitaria. Sin embargo, parece extraño que Deia diga "Tras terminar el bachillerato en el colegio de los Marianistas de Gasteiz, Knörr se licenció [...] en filosofía y letras en 1981..." Nacido en 1947, debió de terminar el bachillerato como mucho a mediados de la década de 1960. ¿Quizás no cursó el bachillerato cuando le correspondía y lo estudió cercano ya a al trentena? Pero ¿habrían aceptado los Marianistas --un colegio religios masculino clásico-- a un alumno ya maduro y que había pasado un año en al cárcel por distribuir propaganda política? (eso creo que no lo dice la necrológica, pero es cierto).

Supongamos que sí, que todo eso es posible. Sin embargo, El País se contradice a sí mismo. En un articulo sobre Henrike Knörr publicado por ese diario en febrero de 2007, decía "recién licenciado en filosofía, ingresa en la cárcel durante un año por repartir propaganda. Son los primeros años setenta y el joven vitoriano se encuentra con las puertas de los institutos cerradas; así comienza, sin él pretenderlo, un camino que le llevará a la Filología." (Las negritas no estaban en el original.)

Parece más lógico ese dato sobre el año de la licenciatura (los primeros años setenta) . Dada la repetición en varios medios del año 1981 como el de la licenciatura de Knörr, puede que el error proceda de algún resumen biográfico distribuido a la prensa por alguna de las instituciones a las que estuvo vinculado, por ejemplo, la Academia de la Lengua Vasca, de la que era miembro y que pocos días antes de su fallecimiento lo nombró presidente de honor. ¿No ha habido en esos medios de comunicación ningún redactor o redactora de necrológicas que se haya molestado en averiguar el porqué de esa incoherencia en las cifras de los años?