No sé si era publicidad o un breve de información al consumidor lo que encontré en la revista de la compañía Iberia hace unos años:

¿Bolígrafos desde 1761? Si es así, la oficina que concedió la patente del bolígrafo a Laszló Biró (1899-1985) no debía de estar al corriente. Ni tampoco debían de saberlo en su país de adopción, Argentina, donde cada 29 de septiembre (día del nacimiento de Biró) se celebra el "Día de l'inventor".
Los primeros bolígrafos --o esferográficas-- enseguida se denominaron por su marca comercial:
Birome, que era un acrónimo formado a partir de
Biro (el inventor) y
Meyne (su socio y amigo

personal). Este nombre es aún popular en Argentina. En cambio en España no recuerdo haber oído nunca otro nombe que bolígrafo. Sin embargo, recuerdo un anuncio a página entera en la revista
Mecánica popular (mi padre la compraba cada mes y siempre me gustaba mirarla e incluso leía algunos artículos), que decía:
Con esta esferográfica por fin es posible escribir el doble con doble xxxxxx y doble facilidad (he olvidado una palabra de la frase; ¿podría ser 'finura'?, ¿'soltura', acaso?).
Mecánica popular era la versión en español de
Popular Mechanics Magazine y se publicaba en algún país americano de habla castellana. Su lectura me sirvió para ampliar mi vocabulario castellano. (Por ejemplo, recuerdo que 'gaveta' es una de las palabras que aprendí leyendo aquella revista.)
En Italia, fieles al recuerdo del inventor de ese instrumento tan útil para escribir, aún hoy día se le denomina
penna biro (otra manera de nombrarlo es
penna a sfera). En inglés, se le llamó
ballpoint pen (o
biro pen); en francés,
stylo à bille; en alemán,
Kugelschreiber; y en portugués,
caneta esferográfica o sólo
esferográfica.
En cuanto a los
rollers, son mucho más recientes, aparecen en la década de 1980.