En el texto, junto a esas fotos, se puede leer: "Un insecto atrapado en la resina de un árbol de hace millones de años [...] permitió en la ficción que el científico..." El 'insecto' de la ilustración, atrapado en ámbar (resina fósil), es una araña. Y lo que se nos muestra más abajo, embebido en resina sintética es un escorpión. Ambos animales son aràcnidos, una clase de artrópodos que tienen quelíceros (apéndices espciales que utilizan para la defensa y el ataque) respiración aérea y el cuerpo dividido en dos regiones: el cefalotórax y el abdomen. Los insectos forman otra clase de artrópodos, con antenas, tres pares de patas, respiración traqueal, con alas (la mayoría) y con el cuerpo dividido en tres regiones: cabeza, tórax y abdomen.En la segunda página del articulo pueden verse estos otros 'insectos':

De estos cuatro bichos, sólo el que hay en la parte superior es un insecto. Es cierto que el texto habla de otros 'bichos', además de insectos, pero de una manera muy confusa. En una entradilla se lee: "El diario ofrece 'Bichos', la promoción de insectos, artrópodos y arañas más exóticos del mundo". Hubiese sido más adecuado escribir "...de insectos, arañas y otros artrópodos", ya que tanto los insectos como las arañas son artrópodos. Y más adelante: "En total serán 40 insectos o artrópodos, 30 de ellos..." Otra vez excluyen a los insectos del grupo de los artrópodos.
El texto menciona también la ventaja de presentar la colección en este formato de resina sintética en relación a "las colecciones tradicionales de animales ensartados con alfileres, pues los insectos pueden contemplarse sin peligro de que se deterioren". No sé si habrán variado los sistemas de conservación de animalesw, pero cuando estudié zoología, las arañas se conservaban en formol, denteo de frascos de cristal y me parece recordar que los escorpiones también pueden 'conservarse' en caramelo. Durante algún tiempo, en el mercado de la Boquería de Barcelona, en el puesto de Patrás, famoso por la gran variedad de setas que tiene a la venta durante todas las estaciones, se podían comprar piruletas con un escorpión en el interior, además de insectos tostados a punto de comer. Parece ser que ya no le permiten vender insectos; no es una prohibició, pero ante el vacío legal sobre su venta, la Agencia de Salud Pública de Barcelona pidió a Petràs que no vendiese insectos apra el consumo humano. Por lo visto, las autoridades sanitarias también confunden 'insectos' y 'aràcnidos'.)
En la vida cotidiana quizás no tenga demasiada importancia saber si una araña es o no un insecto. Pero un diario no debería coemter estos errores. Seguramente los correctores se fijan en la ortografía y en la sintaxis (aunque a veces no lo parezca), pero no suelen comprobar cosas como esta o como la muestras de analfabetisme numérico que he incluido en otros artículos de esta comisaría.
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